domingo, 19 de abril de 2009

Planetas del Sistema Solar


Este post que hoy he insertado ya lo he publicado en mi otro blog, Mundo Golb. En él hay un video en el que se muestran los planetas y algunas de sus lunas. Espero que les guste. He aquí el texto del post:
De todos es sabido que un sol es una estrella y que dentro de las estrellas hay diversos tipos y tamaños. Nuestra estrella propia, el Sol, no es una de las más grandes, ni en tamaño ni en magnitud. Es más bien una estrella de tamaño mediano y una vida media de 10.000.000.000 de años. Según los astrónomos esta en la mitad de su vida, es decir que ya ha vivido 5.000.000.000 de años y le quedan otros tantos.
Recordemos que la tierra tiene una edad estimada entre 4500 y 4600 millones de años y el universo unos 15.000.000.000 de años, por lo tanto es una estrella relativamente joven. Pero, ¿Qué pasará cuando nuestro sol muera? Se convertirá en una enana roja con una densidad impresionante y calcinará toda la vida de nuestro planeta. Tras eso se colapsará y podría convertirse en una Supernova, atrayendo a su cohorte de planetas y tragándoselos cual Saturno mitológico. Nada de lo que había anteriormente sobrevivirá y esa Supernova se irá consumiendo para convertirse, posteriormente en un agujero negro.

Tal y como estamos nosotros cuidando nuestro único hogar, la Tierra, no creo que haya para entonces nada de vida en este hermoso planeta. Será sólo un pedrusco triste y gris sin ningún recuerdo del cáncer que lo devoró, el hombre. Un planeta muerto como Marte o Venus, los cuales podrían haber albergado vida en épocas remotas y hoy día yacen inertes; cadáveres en órbita esperando el colapso final. Quien sabe si no bulleron de vida como nuestro planeta y el sistema solar estaba rebosante y pleno y ahora sólo quedemos nosotros, como última representación de un milagro único en el universo.
Yo quiero creer en la inteligencia del hombre y en que será consciente de la responsabilidad tan enorme que tiene y que podrá y querrá detener la hecatombe de nuestro planeta y que dejaremos un mundo azul y bello a nuestros descendientes. Aunque eso se acabe dentro de 5000 millones de años, pero al menos les habremos dejado margen para que busquen otra alternativa y puedan preparar otro nuevo mundo para acomodarse y seguir existiendo como especie en el universo.
Quiero, como he dicho más arriba, presentarles este video con unas imágenes simples de nuestros planetas vecinos y de la tierra. Solamente son unas imágenes del planeta, quizá las fotos no seas muy bellas, son simples, pero lo bello en realidad es el objeto retratado, algo único y que pude ser que no todo el universo tenga: estrellas como la nuestra, acompañada de planetas, algunos posibles fuentes de vida.
Disfruten del video y concienciémonos en que el planeta no es nuestro, estamos de alquiler y debemos cuidarlo para los siguientes inquilinos.
Propicios Días
Gilgamesh.



sábado, 5 de julio de 2008

TUNGUSKA, 100 AÑOS

Acaba de cumplirse el centenario de una de las explosiones que más ha traído de cabeza a los científicos, me refiero a la explosión de Tunguska, en Siberia.
Hoy sólo voy a poner cuatro líneas para mantener el recordatorio de tan extraño acontecimiento, más adelante ya colgaré un post con los detalles sobre el caso.
Era la noche del 30 de junio de 1908 cuando una horrísona explosión sacudió Siberia. Según algunos investigadores la fuerza de la explosión fue superior a las bombas atómicas y en algunos puntos de Rusia y Europa se pudo llegar a vislumbrar el resplandor a un nivel tal que, en algunos casos se podía llegar a leer sin necesitar la luz artificial. Se detectaron ondas de choque sísmicas y perturbaciones electrostáticas y electromagnéticas. La explosión llegó a incendiar y derribar árboles en más de 2000 kilómetros cuadrados de extensión, notándose los efectos de la onda expansiva a más de 300 kilómetros de distancia y encontrándose en la zona verdaderas muestras de radiactividad.
Los relatos de los testigos, anteriores a 1914, nos hablan de un efecto parecido al hongo de las explosiones nucleares. Algunos de estos testigos murieron varios años después de la explosión, aquejados de una enfermedad cuyos síntomas recordaban a la leucemia provocada por las radiaciones atómicas.
A partir de 1927, algunas expediciones soviéticas exploraron la zona de la explosión en busca de los restos de lo que la podía haber provocado. No se hallaron rastros de ninguna clase que recordasen el impacto de un meteorito, que era la teoría más aceptada. En 1963 esta zona poseía una radiactividad superior a la media en la región.
Pero ¿Qué fue realmente lo que explotó en aquel remoto paraje de Siberia?
Las teorías que han intentado explicar el origen de la explosión son muchas y variadas.
La más aceptada durante mucho tiempo, como he mencionado más arriba, fue la de un meteorito, de un relativo pequeño tamaño, que colisionó con la Tierra, aunque hoy  todavía falta encontrar una prueba básica para refrendarla: los restos del  meteorito. Para soslayar este inconveniente se llegó a aducir que el propio meteorito se desintegró justo antes de colisionar con el suelo.
Otras teorías también se refieren a cuerpos que chocaron con la tierra, como asteroides varios, trozos de antimateria y el más pintoresco, y que estuvo muy en boga entre los círculos de los ufólogos de los años 60 y 70, es el tan manído platillo volante estrellado. De ese alienígena artefacto tampoco quedaron las cenizas y mucho menos los restos de sus ocupantes.
Hoy día lo más aceptado por la comunidad científica es que probablemente la explosión fuese el resultado de la colisión de un fragmento de cometa o bien de un cometa de pequeño tamaño compuesto principalmente de hielo y polvo, haciendo que gracias a esto se evaporizara sin dejar rastro tras la explosión.
La realidad es que algo pasó y explotó en Siberia en 1908 destrozando una importante área de la taiga y el bosque siberiano. Aún se están barajando muchas hipótesis, pero parece ser que la más plausible es que un cometa estallara disolviéndose.
Por ahora sólo nos queda recordar el centenario de tan infausto acontecimiento.
Propicios días.
Gilgamesh.