miércoles, 11 de enero de 2012

El disco de oro de la Voyager 1


El pasado 6 de diciembre la sonda norteamericana Voyager 1 alcanzaba el límite de la heliosfera---que es la zona que se encuentra dentro de la influencia del viento solar y su campo magnético, alcanzando los territorios de más allá de Plutón--- y desde allí no tardará más que unos meses, según la NASA, en alcanzar la heliopausa, entrando posteriormente en el espacio interestelar. La heliopausa es la divisoria que marcaría el fin de la influencia de Sol o heliosfera. Es decir, un punto donde el viento solar de nuestro astro entroncaría con el viento solar de otras estrellas o bien con el espacio interestelar.
La sonda Voyager es, hoy por hoy, el objeto artificial más lejano del planeta Tierra, habiendo viajado hasta ahora unos 18.000.000.000 de kilómetros, alcanzando las regiones más allá del Cinturón de Kuiper, a una velocidad actual de 17 kilómetros por segundo, velocidad que había sido incrementada debido a los tirones gravitacionales asistidos de Júpiter y Saturno. El cinturón de Kuiper es un enorme grupo de cometas y protocometas que, situados a una distancia de alrededor de 50 a 100 Unidades astronómicas (Ua.), giran en órbita alrededor del Sol. La UA o Unidad Astronómica es una medida de longitud que toma como referencia la distancia aproximada de la Tierra al Sol, es decir, más o menos unos 150 millones de kilómetros (149.597.870 kilómetros.)
Gracias a los últimos datos enviados por la Voyager 1 desde la actual zona del sistema solar en donde se encuentra, los científicos han podido constatar que allí el viento solar es más lento y que se expande en esa región de manera errática. Los datos, que desde el Voyager tardan unas 14 horas en alcanzar los sistemas de recepción de la NASA, también informarán de las mediciones obtenidas directamente sobre las condiciones del espacio interestelar una vez la sonda haya traspasado la heliopausa. Esos informes podrán facilitar una cantidad importante de datos sobre el origen del Universo.
Las Voyager 1 y 2, son dos sondas gemelas que fueron lanzadas entre el verano y el otoño de 1977 con el objetivo principal de recabar información sobre los grandes planetas exteriores de nuestro sistema solar y llevar noticias del planeta Tierra a una eventual y posible civilización alienígena que encontrara a su paso desde su salida del sistema solar.
Voyager 1 llegó a realizar las primeras fotos de Júpiter a los dieciséis meses después de su lanzamiento, es decir, en enero de 1979, con una aproximación máxima de la distancia al planeta de 278.000 kilómetros. El tirón gravitacional de Júpiter lanzó después a la sonda en dirección a Saturno, alcanzando la máxima proximidad a este planeta en noviembre de 1980 (con una distancia de 124.000 kilómetros.) La Voyager 1 envió entonces preciosos datos sobre la atmósfera de Saturno y sobre la complicada estructura de los anillos que circundan al gigante gaseoso.
Pero si hay algo que vale la pena resaltar de las sondas Voyager, es que ambas van dotadas por sendos discos de cobre cubiertos con una capa de oro con una valiosísima información sobre la cultura y diversidad terrestre. Como se ha dicho más arriba, una de las misiones de las sondas era llevar noticias de nuestro planeta a los confines del universo y para ello se grabaron dos discos idénticos de cobre bañados en oro con datos, imágenes y sonidos de la Tierra. El disco musical lleva el nombre genérico en inglés de Sounds of Earth.
El exobiólogo Carl Sagan dirigió una comisión de la NASA que se encargó de seleccionar integramente el contenido de esos discos, y en ellos podemos encontrar durante hora y media de duración todo tipo de información, desde la localización de nuestro sistema solar a información sobre el Sol, nuestra estrella; desde imágenes de los planetas que conforman nuestro sistema solar a descripciones de nuestras ciencias, tales como la física, la química o las matemáticas, etc.; datos sobre la anatomía humana y ADN de los seres vivos de la Tierra. También hay imágenes, constituidas mayormente por un grupo de unas 118 fotografías del planeta Tierra y sonidos, compuestos por 55 saludos en diferentes idiomas y canciones de varios lugares de nuestro planeta y en distintos idiomas también, como por ejemplo: el Concierto de Brandemburgo, una canción de iniciación para niñas pigmeas del Zaire, el tema Johnny B. Goode de Chuck Berry, El Cóndor Pasa de D. Alomía Robles, etc.
Mucho reniegan hoy día algunos de que se enviara semejante caudal de datos sobre nosotros a un destino desconocido, alegando la peregrina idea de que podrían caer en las manos equivocadas, es decir, en manos de alguna civilización depredadora. Pero todo esto no deja de ser más que una elucubración carente de toda base científica, la cual daría para varias entradas y que por ahora aquí vamos a soslayar. La cuestión es que laVoyager, una vez haya traspasado el umbral del sistema solar, se dirigirá hacia la estrella más cercana a nosotros, Alfa Centauri, que se encuentra a cuatro años luz del planeta Tierra. Pero tranquilos, no debemos temer a los posibles habitantes que pudieran albergar los presuntos planetas de aquella estrella, puesto que nuestra Voyager, a la velocidad actual que desarrolla, tardará todavía unos 74.000 años en llegar, tiempo suficiente para que cuando la encuentren y logren descifrar todos sus entresijos, nosotros y todos nuestros descendientes hayamos ya desaparecido o incluso la humanidad entera.
Como enlace les dejo una web muy bien lograda con todo el contenido de los discos de las Voyager, incluídas las imágenes y el audio de los saludos y la música grabados en el disco. Que lo disfruten.
Gilgamesh.
Enlace:
Contenido del disco de la Sonda Voyager 1

domingo, 27 de noviembre de 2011

Curiosity: Rumbo a Marte

El sábado 26 de noviembre, a las 16’02 hora española, partió un cohete Atlas V-541 desde el Kennedy Space Center de Florida (EEUU) con dirección a Marte. En su interior viajaba el tercero de los rover que seguirán el proyecto de estudio de la superficie del planeta Rojo en busca de indícios de la posible habitabilidad del planeta y para comprobar si alguna vez nuestro vecino más cercano pudo albergar vida en su pasado.
El Curiosity forma parte junto a los otros dos exploradores gemelos, el Spirit (lanzado en junio 2003) y el Opportunity (lanzado en julio de 2003), de un proyecto llamado genéricamente MER Mars Exploration Rover (Rover explorador de Marte) cuyo objetivo es la exploración y estudio del suelo y los componentes rocosos de la superficie marciana para comprobar la posible existencia de vida en un pasado y la posibilidad de adaptar la vida en un futuro.
El Curiosity, bautizado con este nombre por Clara Ma, una niña de doce años de Kansas, explorará la superficie de Marte durante todo un año marciano, es decir, 686 días, algo menos de dos años terrestres. Entre otras cosas, Curiosity utilizará todo su complejo arsenal de aparatos científicos y técnicos, incluido un láser, para recolectar y analizar rocas allí mismo, en busca de moléculas orgánicas y enviando los resultados a la sonda Mars Odissey que orbita el planeta y que a su vez ésta enviará a la Tierra los datos.
Mientras que el Spirit y el Opportunity no eran más que pequeños exploradores con laboratorios autónomos muy simples, el Curiosity, con el tamaño de un automóvil, está mucho más adaptado para obtener muestras, tratarlas y hacer el análisis in situ de los materiales que consiga. Esta vez parte del instrumental de trabajo del explorador incluye material español, concretamente se trata de la estación meteorológica REMS que servirá para investigar determinadas cuestiones climáticas de Marte.
El rover tomará contacto con la superficie marciana en el cráter Gale, de 150 kilómetros de diámetro, y elegido por los científicos de la NASA por contener, aparentemente, trazos de haber sido en un pasado un lago, considerando así que allí se podrá encontrar una importante acumulación de datos sobre la historia geológica del planeta. De hecho, no hace mucho que la sonda Mars Odissey descubrió lo que parecía ser hielo en algunas zonas del planeta rojo, cosa que indujo a pensar a los científicos que bajo la superficie marciana se puede esconder un gran tesoro en forma de mares de agua subterráneos.
Pero para esperar a tener los primeros datos obtenidos por el robot Curiosity tendremos que esperar hasta agosto de 2012, ya que está previsto que el viaje hasta Marte dure ocho meses, el tiempo que tardará en recorrer los casi 59 millones de kilómetros que le separan de nosotros durante el perihelio o punto más cercano de su órbita al Sol. De hecho, la distancia entre Marte y la Tierra viene dada por las posiciones relativas de ambos. El planeta rojo siempre se encontrará más cercano a nosotros cuando entre en oposición, variando su órbita respecto a la de la conjunción. Cuando Marte está en oposición a la Tierra, cosa que ocurre cuando entra en el perihelio, suele estar a los ya citado 59 millones de kilómetros en contraposición de los 102 millones de cuando esta en conjunción con la tierra durante su afelio, es decir, el punto de la órbita más lejano del Sol.

Datos de Marte

Marte es el cuarto planeta rocoso y el más alejado del Sol de los llamados planetas telúricos internos. El resto de planetas, los llamados externos, son todos gaseosos. Aunque la forma de Marte es redondeada los achatamientos polares le confieren como a la Tierra cierto aspecto muy tenue de elipse. Además, el tamaño de Marte es casi la mitad del de nuestro planeta, con un diámetro ecuatorial de 6.794 Km., algo más de la mitad que el terrestre, que es de 12. 756 Km. pero al adolecer de mares superficiales, la extensión de tierra firme que se extiende por el planeta es casi la misma cantidad que la de la Tierra. Debido a ello la masa marciana es también menor que la de nuestro planeta, y su escasa densidad comparada con la terrestre produce una menor fuerza gravitatoria, haciendo que, por ejemplo, un cuerpo pese un tercio de su propio peso en su superficie.
Marte tiene una morfología compuesta por infinitos cráteres de impacto, planicies de lava, volcanes, suaves colinas y abruptas montañas y extensas llanuras de dunas y polvo. El color rojo característico del planeta se debe a la gran cantidad de óxidos de hierro contenidos en los basaltos volcánicos, que en la superficie se convierten en destacadas zonas de enormes desiertos de polvo rojo y piedras que cubren gran parte del planeta y que le dan el aspecto, visto desde el espacio, de poseer enormes mares rojizos, los cuales están azotados constantemente por grandes vientos que mueven en realidad las ingentes masas de polvo marciano.
Por otro lado, Marte dispone de una tenue atmósfera compuesta de diferentes elementos en cantidades precarias, pero donde su principal elemento es el Dióxido de Carbono, el cual forma el 95% del total de la atmósfera; Oxígeno con un contenido total de 0,13% y elementos como el Nitrógeno, Argón, Oxígeno, Vapor de agua, Metano, Ozono, Xenón, Criptón, entre otros. Debido a esta tenuidad en su atmósfera, si alguien visitase el planeta y quisiese hablar con algún interlocutor tendría que hacerlo a grandes gritos, pero de todas formas el grito más potente no dejaría de ser un mero susurro.
La temperatura de Marte es muy fría por el día ya que se puede llegar a alcanzar los –25º durante el mediodía marciano y es extrema durante la noche, pudiéndose alcanzar entonces los –87º , también cabe añadir que Marte tiene estaciones igual que la propia Tierra y que la duración de su día es de 24 horas y 39 minutos aproximadamente.
En la geografía marciana destacan dos cosas a parte de los infinitos cráteres que configuran su aspecto: Por un lado el volcán llamado Monte Olimpo, situado en el sistema de la Tharsis Planitia, una meseta con inmensas llanuras y que se trata del volcán más grande de todo el sistema solar, con una extensión de extremo a extremo tan grande como la Península Ibérica y una altura de 25 kilómetros. Por el otro lado la enorme fractura ecuatorial que divide el planeta en dos hemisferios muy diferenciados. Se trata del Valles Marineris, un inmenso cañón de 4.500 Km. de longitud y 200 Km. de anchura, que recorre el planeta por su ecuador y que es diez veces más largo y siete más ancho que el gran cañón del Colorado y que debe su nombre a la sonda Mariner 9 que lo descubrió en 1971.
Hasta aquí una breve reseña de la noticia y del planeta Marte. Como enlaces les dejo la págiina de la NASA con noticias sobre el proyecto del Curiosity y los vídeos del despegue del Atlas V –541 con el Curiosity a bordo y la recreación artística informatizada de la llegada de éste a Marte.
Que lo disfruten.
Propicios Días.
Gilgamesh.

Página de la NASA Mars Science Laboratory

DESPEGUE DEL ATLAS V- 541



RECREACIÓN DEL CURIOSITY EN MARTE